Portabilidad

La portabilidad financiera es un proceso mediante el cual un cliente puede cambiar de entidad financiera sin perder sus productos o servicios financieros, como cuentas de ahorro, tarjetas de crédito, préstamos, entre otros.
Los beneficios de la portabilidad financiera son muchos, entre ellos la posibilidad de obtener mejores condiciones de contratación, menores tasas de interés, mayores plazos y la oportunidad de acceder a nuevos productos y servicios financieros.
Además, la portabilidad financiera fomenta la competencia entre las entidades financieras, lo que se traduce en un mayor nivel de calidad en el servicio y una mejor oferta para los clientes.
 
En resumen, la portabilidad financiera es una herramienta poderosa para los consumidores que buscan mejorar su situación financiera.